3 Febrero 2015

Tras casi siete años de bajada de precios, dificultades para acceder al crédito y mínima rentabilidad de los depósitos bancarios, “la vivienda vuelve a ser refugio de ahorradores y jubilados”, ha afirmado el vicepresidente de Alfa Inmobiliaria, Jesús Duque.

Desde esta compañía aseguran que, hoy en día, es posible obtener rentabilidades en el sector inmobiliario de entre el 5 y el 7%, muy por encima de lo que ofrecen las entidades financieras. Por esto mismo, afirman que comprar para alquilar vuelve a ser una buena inversión, si bien antes de hacerlo es necesario tener claros cinco conceptos.

1. Se debe elegir una propiedad con demanda permanente: es mucho más interesante invertir en un barrio de cualquier ciudad, que en una vivienda de playa, donde la posibilidad de alquiler se reduce generalmente a los meses de verano.

2. Es siempre mejor invertir en una vivienda familiar, o con capacidad para vivir al menos dos adultos, que un estudio para una sola persona (y un solo ingreso).

3. Como norma general, las inversiones más estables se encuentran en propiedades ubicadas en barrios de clase media. La relación riesgo-rentabilidad ofrece más estabilidad a largo plazo.

4. Hay que asegurarse el cobro de la renta, realizando un análisis objetivo sobre la capacidad de pago del candidato. Además, el propietario cuenta con diversos seguros de protección de impagos que, si bien rebajarán la rentabilidad de la operación, le aportarán gran tranquilidad.

5. Cuanta mayor rotación exista en la vivienda, menor será su rentabilidad. Entre inquilino e inquilino, se producen espacios de tiempo en los que se deja de cobrar la renta y se realizan actualizaciones y reparaciones. Por eso, siempre que sea posible, si se busca estabilidad en la inversión, se debe procurar alquilar por largas temporadas.

 

Restar un 1% a la rentabilidad estimada

A la renta mensual por el alquiler, y partiendo del hecho de que la propiedad siempre recupera o incrementa su valor (si esta ofrece unas adecuadas condiciones de habitabilidad), el propietario obtendrá una ganancia adicional que es la plusvalía.

“Sin embargo, al 5 o 7% de la rentabilidad estimada, el propietario debe restar un 1% para abordar pagos como el IBI, la comunidad, basuras, seguro o gastos de reparación y mantenimiento de la vivienda”, afirma Duque. “Nuestra recomendación es que cualquier ahorrador que se interese por esta opción, consulte siempre con una profesional que le guie a la hora de realizar la mejor inversión”, concluye.

 

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