27 octubre 2015

Las necesidades de viviendas nuevas se situarán entre las 40.000 y 200.000 unidades, de media al año, durante los próximos 15 años, cifras muy por debajo de las viviendas terminadas durante la fase alcista del ciclo (unas 600.000 en el promedio 2002-2008).

Ésta es una de conclusiones del análisis que hace el Banco de España sobre la creación de hogares y las necesidades de vivienda nueva principal a medio plazo, en su último boletín. En éste se analizan el impacto de los factores demográficos sobre la demanda de vivienda principal en los próximos quince años y sus posibles implicaciones sobre el flujo de construcción de obra nueva. Se construyen varios escenarios de creación de hogares y se comparan con la oferta disponible de viviendas.

El banco emisor explica que se llega a este intervalo bajo el supuesto de que se empezará a construir cuando el ‘stock’ actual, de unos 540.000 inmuebles en 2014, desaparezca en su totalidad y teniendo en cuenta a las provincias para las que se estima una escasez de oferta.

Sin embargo, si se entiende que este ‘stock’ actual no tiene que por qué desaparecer del todo y se establece un umbral mínimo del 1,5% del parque de viviendas, las necesidades de vivienda nueva en el futuro serían «algo superiores», de entre 55.000 y 220.000 unidades. Estos niveles, siguen siendo «sensiblemente inferiores» a los de la última fase alcista del ciclo inmobiliario.

Aun así, el Banco de España asegura que estos datos deben ser tomados «con cautela», dada la incertidumbre acerca de los supuestos que condicionan las estimaciones, tanto en las cifras de creación de hogares como en la oferta disponible inicial y su grado de alineamiento con la demanda actual y futura.

De hecho, explica que la oferta podría ser menor si se excluyeran del ‘stock’ las viviendas que no cumplen los requisitos para ser primera residencia o, por el contrario, podría ser mayor si se tuvieran en cuenta todas las viviendas vacías como pertenecientes al ‘stock’ disponible.

 

Incipiente estabilización del sector

En cualquier caso, el emisor asegura que tras el «intenso y prolongado» ajuste del mercado inmobiliario, la información más actual apunta a una «incipiente estabilización«, con la «suave recuperación» de las transacciones de vivienda, alentadas por la mejora generalizada de la actividad económica y el dinamismo del mercado de trabajo.

Igualmente, asegura que medir la fortaleza de la recuperación no es fácil. Por un lado, admite que no es descartable que las etapas iniciales de la recuperación provoquen un efecto rebote «de cierta intensidad» y, por otro lado, cree que el alto endeudamiento de las familias, la tasa de paro y el abultado ‘stock’ existente podrían limitar la recuperación a corto plazo.

 

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