7 febrero 2018

Si estás intentando vender una vivienda, es importante que tengas en cuenta ciertas cuestiones antes de ponerte manos a la obra.

Hoy nos centramos en qué hay que tener en cuenta antes de vender. De entrada, una buena presentación nos hará ganar puntos y conseguir que la venta se cierre antes. Otro de los objetivos sería poner énfasis en los aspectos más destacables de la vivienda para aumentar su valor.

 

vender una vivienda

 

El precio y la tasación

Es una de las claves. Si para comprar hay que hacer un rastreo de la zona y comprobar los precios, para vender todavía más. Poner un precio acorde al barrio nos ayudará a fijar el valor de venta. Si se eleva el precio, lo normal es que se tarde más a vender. Y se corre el riesgo de ofrecer la vivienda a un precio fuera de mercado.

Una buena opción es pedir una tasación para saber de forma más precisa por donde se mueve el mercado. No cuesta tanto, es un dinero bien invertido y puede ayudar en la venta. Sobre todo porque el comprador verá que el precio está basado en un documento profesional que incluso le puede servir para pedir un crédito.

 

Documentación en regla

Si queremos vender nuestra casa rápido es importante tener todo listo para hacer los trámites una vez encontremos un comprador. Nos referimos a las escrituras del inmueble. Pero también a los recibos del IBI o a las cuotas de la comunidad. Hay que tener preparado todo aquello que el comprador pueda necesitar.

 

Anuncios claros y veraces

Ajustado el precio de la vivienda, hay que poner un anuncio claro y veraz. Con buenas fotos y si es posible, vídeos. Esto nos ayudará a estar mejor posicionados. A conseguir compradores interesados de verdad. Y a eliminar gente que simplemente venga a pasar el rato.

Además, hay que tratar de describir al máximo la vivienda. Esto evitará a las dos partes perder el tiempo.

Adaptar la vivienda

 

Adaptar la vivienda

La apariencia de la casa es muy importante, ya que nos ayudará a que a los potenciales compradores les guste y tomen una decisión más rápida. Hay que potenciar el componente emocional, además del racional. Se trata de que la vivienda sea atractiva a primera vista. E impacte en el posible comprador.

Es bueno despersonalizar la vivienda, eliminando fotos y objetos personales y familiares. Guarda tus colecciones. Los compradores deben ser capaces de verse a sí mismos viviendo en la casa.

La vivienda debe resultar atractiva. Hay que colocar bien los muebles, tener una buena iluminación y, en definitiva, resaltar sus puntos fuertes.

 

Confort

Es fundamental que durante la visita los compradores tengan sensación de bienestar. Ventilar o conseguir una temperatura agradable puede ayudar, También es importante evitar ruidos y otras molestias externas.

 

Orden y limpieza

Son también fundamentales. Todo tiene que estar organizado, colocado y limpio. Desde la cocina a las habitaciones, sin olvidar el baño. Tiene que haber organización en los armarios. El comprador querrá saber el espacio que tiene disponible en la vivienda.

Pequeños arreglos y cambios

 

Pequeños arreglos y cambios

Una pequeña inversión puede ser muy rentable, especialmente en si hablamos de reparaciones. Para vender cuanto antes, a veces compensa invertir tiempo y algo de dinero en arreglar pequeños desperfectos (desconchones, un grifo que gotea). De este modo, la casa será más atractiva.

Puede que sean convenientes pequeños cambios en la cocina. Como por ejemplo instalar  una encimera nueva. Esto puede dar otra prestancia a la casa. Y hacer que entre por los ojos.

Y si se quiere obtener mayor rentabilidad, hay más opciones. Tener bien aislada la vivienda con buenas ventanas puede parecer caro, pero revaloriza la vivienda. El comprador lo verá como una forma de ahorrar energía.

 

Empresa de homestaging

Si no tienes tiempo para ocuparte de todo esto, puedes recurrir a una empresa de home staging. Se encargará de destacar los puntos fuertes y ponerla a punto. Igualmente, puedes contar con una agencia inmobiliaria que se encargue de todo.

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