30 marzo 2015

Desde máximos, el precio medio de la vivienda ha bajado un 45% según el Índice Inmobiliario de fotocasa. En febrero, la caída fue de un 5,7% respecto al mismo mes del año anterior. Y es que, con la crisis, la mayoría de propietarios se han visto obligados a rebajar el precio de venta de sus inmuebles. De hecho, según una encuesta realizada por el portal inmobiliario, la rebaja media de los propietarios que lograron vender en 2014 alcanzó un 15% del precio inicial, lo que supone una media de 43.000 euros. Pero, ¿cómo lograr que el propietario baje el precio de venta del inmueble?

 

– Para negociar, es imprescindible conocer cuál es el precio medio de la zona. Consultar el Índice Inmobiliario de fotocasa es una manera fácil y rápida de saberlo. Ver si, en la misma localización, hay inmuebles de similares características por un precio más bajo, puede ser muy útil a la hora de conseguir una rebaja.

 

– El precio de la vivienda puede ser más fácil de negociar si esta no cuenta con servicios como ascensor, videoportero o conserje. Lo mismo sucede con extras como terrazas, parkings o garajes, trasteros o zonas comunitarias.

 

– Si el inmueble no está actualizado, si necesita reformas o tiene desperfectos también es un motivo de peso para ajustar el precio de venta. Es muy importante valorar el estado y la ubicación del inmueble a la hora de poner sobre la mesa una oferta interesante.

 

– Conocer los motivos de venta del propietario puede ayudar a presionar el precio a la baja. Cuando urge vender por falta de liquidez o en los casos de herencias, suele ser más factible lograr una rebaja en el precio.

 

– También es importante saber cuánto tiempo lleva el inmueble a la venta. Si lleva muchos meses suele ser más fácil convencer al propietario de que establezca un precio más bajo.

 

Rebajar el precio de la vivienda

 

– Saber si el propietario ha tenido muchas ofertas o no por el piso puede ser de ayuda a la hora de que este baje acepte a bajar el precio o no.

 

– Hay que ser realista con el presupuesto disponible y con el préstamo que, si se solicita, otorgará el banco. Sin embargo, si es muy ajustado pero se acerca a la cifra de venta, siempre se puede intentar avisando al propietario de cuál es el máximo posible a pagar.

 

– Disponer del dinero al contado es un gran aliciente para muchos propietarios que, ante tal perspectiva, prefieren rebajar algo el precio.

 

– Si los gastos implícitos en la compra del inmueble, como el pago del IBI, de la comunidad de propietarios o posibles derramas que haya previstas, son elevados se puede apelar a una rebaja. Que el propietario pueda dejar de hacerse cargo de ellos cuanto antes puede ser una gran ventaja para él.

 

– Tener claro el precio coste-oportunidad de la vivienda a la hora de negociar. Ver si merece la pena o no el inmueble y valorar si el precio compensa todo lo que ofrece la vivienda. Si es exactamente lo que se buscaba y se puede pagar, es mejor aceptar y no arriesgarse a perderla.

 

Sea como sea, es muy importante saber negociar tranquilo y con cabeza. Si no se ve capacitado para la negociación, siempre es preferible contratar a un profesional o agencia inmobiliaria que ayude a esta gestión.

 

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