2 octubre 2013

La situación actual del mercado inmobiliario ofrece una oportunidad única para los compradores que buscan su primera casa y disponen de los medios para ello: los precios se han reducido considerablemente, hay un gran número de inmuebles a la venta para elegir y la capacidad de negociación de las partes implicadas es muy alta. No obstante, conviene tener en cuenta algunos puntos básicos a la hora de comprar la primera vivienda.

Presupuesto para comprar primera vivienda

El presupuesto es un elemento imprescindible que nunca se debe olvidar. Caer rendido ante los encantos de una vivienda que no es asumible económicamente es sencillo, pero podría resultar una pérdida de tiempo e ilusión y, en muchos casos, puede hacer perder de vista el objetivo y presupuesto inicial.

En este sentido, el paso previo a la contratación de una hipoteca es asegurarse de tener un conocimiento exhaustivo de los gastos mensuales, así como hacer una proyección de los ingresos a corto y medio plazo. Todos los factores son importantes, ya sea la estabilidad del trabajo del que se disponga, la posibilidad de aumentos o rebajas de salario, el índice hipotecario que se va a aplicar, etc. En definitiva se trata de analizar los números y averiguar la comodidad del pago de la hipoteca que se va a contratar.

Realismo ante todo

Otra virtud es ser realista en cuanto a las características que debe reunir la futura vivienda. A partir del presupuesto del que se disponga, recomendamos hacer una lista de lo que sería deseable que tuviese la casa que se busca.

La investigación es útil a la hora de elaborar esta lista, así que no está de más echar un vistazo a otras casas en la misma horquilla de precios y ver qué características tienen. Por ejemplo, si las viviendas investigadas no disponen de cocina reformada o de trastero, tal vez sea lógico pensar que será difícil que la futura vivienda sí las tenga.

Además, la lista siempre se puede actualizar más adelante, si se tiene la suerte de encontrar la vivienda con todo lo deseado.

 

Inspección técnica de la vivienda

Es importante que un profesional realice una inspección técnica de la vivienda que se va a comprar. El objetivo es determinar el estado de todos los elementos del inmueble: los sistemas mecánicos, la disposición general y las condiciones estético-ambientales.

Los certificados de Inspección Profesional de Vivienda (certificados IPV) pueden ser, por lo tanto, un factor decisivo para cerrar una operación de compraventa. Para el comprador primerizo este certificado supone la seguridad de que la propiedad que le interesa está en perfecto estado, o tal vez la posibilidad de plantear un posible descuento si hubiera algún elemento defectuoso.

 

Gastos de la compra

En ocasiones, los compradores primerizos están tan pendientes del proceso de compra que se olvidan de lo que sucede después de firmar el contrato de compraventa, cuando en realidad los gastos más comunes comienzan después de la mudanza.

Además de los pagos de la hipoteca, hay que pagar los impuestos correspondientes como el IBI, el seguro de la vivienda y las cuotas de la comunidad de propietarios. Sin olvidar los problemas de mantenimiento que surgen cada cierto tiempo. Una razón más para no invertir hasta el último euro en la hipoteca.

 

Punto clave: el vecindario

Aparte de la casa, es importante el vecindario. Aunque no mucha gente lo hace, es recomendable hablar con los vecinos para obtener información sobre lo que significa vivir en esa comunidad. Unos malos vecinos pueden afectar al valor del inmueble e incluso convertir el día a día en una desagradable rutina.

En definitiva, hay mucho que pensar antes de la compra de una primera vivienda, pero recordar estos consejos puede servir para que el proceso sea más cómodo y el objetivo más claro. Ante un paso tan importante, hay que tomar tiempo, investigar y no dejar que nadie presione para comprar una casa de la que no se está completamente seguro.


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