10 abril 2019

Ha pasado en Cork, una pequeña ciudad de Irlanda, pero lo cierto es que al conocer la historia de esta familia, nos damos cuenta de que podría haber pasado en cualquier lugar del mundo. Contrataron un piso a través de la plataforma de alquiler vacacional Airbnb porque querían pasar sus vacaciones allí. Pero la que prometía ser una apacible estancia terminó en un verdadero disgusto.

*FINAL UPDATE: WE HAVE NOW BEEN CONTACTED BY NUMEROUS GUESTS OF THIS LISTING THAT AIRBNB ALLOWED TO STAY IN THE PROPERTY…

Posted by Nealie Barker on Monday, April 1, 2019

Y es que la familia se dio cuenta de que el piso tenía instalada una cámara oculta que gravaba los movimientos de los inquilinos y los transmitía en tiempo real. Fue el padre, que es nada más y nada menos que experto en seguridad informática, el que se dio cuenta de la trampa. Pudo comprobarlo a través de una aplicación de Android que escanea el WiFi.

Primero se hicieron una foto para inmortalizar el momento. Pero más tarde decidieron contarlo. Al denunciarlo al dueño del piso, este lo negó, aunque al darse cuenta de que tenían pruebas, acabó reconociéndolo. Más de diez familias que también se habían alojado en ese piso han solicitado las imágenes obtenidas a través de esta cámara. El anfitrión ha sido expulsado ya de Airbnb.

Vía: CNN

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