La pandemia de coronavirus ha golpeado con fuerza a todos los sectores económicos y, sin duda, ha causado estragos en el alquiler turístico. De hecho, el 69% de los arrendadores españoles opina que debido a la situación epidemiológica actual es más seguro el alquiler residencial que el turístico. Así lo reflejan los datos del informe “Radiografía del arrendador en España. ¿Cómo afectarían las medidas intervencionistas en el mercado del alquiler?”, realizado por Fotocasa y la Agencia Negociadora del Alquiler (ANA), que busca analizar y dar visibilidad a la percepción que los propietarios de viviendas en alquiler en España tienen sobre el mercado del alquiler y sobre la legislación actual.

En línea con esta visión de los propietarios, el estudio “Impacto de la pandemia en el alquiler vacacional” de Fotocasa ya revelaba que el 64% de los propietarios de pisos turísticos se habían pasado al alquiler residencial durante la pandemia.

El presente informe examina también cómo los propietarios gestionan el alquiler de sus inmuebles y profundiza en sus motivaciones. En cuanto a la modalidad en la que alquilan su propiedad, el alquiler residencial tradicional despunta claramente sobre el alquiler turístico. El 84% de los alquileres se destinan a un uso residencial y solo el 18% restante a un alquiler vacacional.

“Hasta que el sector turístico no se recupere por completo, los propietarios apostarán por la seguridad y confianza a largo plazo que les ofrece el mercado residencial. Por lo que contaremos con gran oferta de vivienda en alquiler justamente donde más se necesita, en las zonas más tensionadas. Es labor de la Administración generar estabilidad en el mercado de las rentas para que los arrendadores continúen en el residencial, ayudando a incrementar el parque de vivienda en alquiler”, explica María Matos, directora de Estudios y Portavoz de Fotocasa.

Sobre el alquiler turístico, la Agencia Negociadora del Alquiler (ANA), ya advirtió a los arrendadores que el cambio de uso de una vivienda turística a residencial puede ser ilegal, si no se realiza un contrato con toda la legalidad. “Sería ilegal si no se acredita correctamente la temporalidad del arrendamiento y que los futuros inquilinos tienen su domicilio habitual en otra localidad. Si no se pudieran acreditar, estaríamos ante arrendamientos de vivienda cuya duración, si el inquilino quiere, pueden llegar a alcanzar plazos de cumplimiento obligatorio de 5 a 7 años, en función de que los arrendadores de las viviendas sean personas físicas o jurídicas, por lo cual no se podrían recuperar las viviendas arrendadas al cabo del año. El inquilino para demostrar el carácter de permanencia del alquiler que ocupa, solo tendría que acreditar que no tiene otra residencia habitual donde vivir, advierte José Ramón Zurdo, Director General de la Agencia Negociadora del Alquiler (ANA).

La mayoría considera que la legislación desincentiva el alquiler turístico

Más allá de la inseguridad derivada de la situación epidemiológica actual, el 52% de los propietarios considera que las medidas regulatorias restrictivas lanzadas por las administraciones públicas contra los alquileres turísticos también están desincentivando este tipo de alquileres. Además, el 46% afirma que el hecho de que en algunas ciudades como Barcelona se esté anunciando la prohibición de alquiler de habitaciones a turistas le hace apostar por alquilar su propiedad en la modalidad residencial. Solo el 32% volvería a apostar por la modalidad vacacional cuando vuelva el turismo porque considera que es más rentable.

Respecto a la forma cómo gestionan el alquiler, entre las personas que destinan su vivienda al alquiler turístico tiene un peso significativamente mayor la utilización de agencias intermediadoras. El 43% de los propietarios con viviendas en alquiler en el mercado turístico se decanta por esta opción frente al 33% que lo hace en el mercado residencial. Los principales motivos por los que los propietarios eligen el uso de una agencia son la comodidad que éstas ofrecen y la mayor seguridad respecto al cobro de las rentas que proporcionan.

En cuanto a la oferta, la percepción de que la oferta es bastante excesiva está más extendida entre los propietarios que optan por el mercado de alquiler turístico (30%) que entre los que se decantan por el residencial, donde solo el 20% define la oferta como bastante excesiva.

Por último, respecto al precio de los alquileres, el 38% de los propietarios que destinan su vivienda al alquiler turístico definiría los actuales precios como muy altos.

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