27 junio 2014

Desde hace unos meses hasta ahora, los nombres de Blackstone, Cerberus, H.I.G. Capital, Lone Star, TPG o Centerbridge suenan cada vez más. Los fondos de inversión internacionales aterrizan en España para hacerse con viviendas al por mayor al menor precio.

Con la falta de liquidez y crédito que aún se experimenta en España, la compra para después vender resulta tarea difícil. Los grandes ‘holdings’ saben que es hora de aventurarse en el mundo del alquiler.

Tradicionalmente, en España, se ha apostado por incentivos fiscales y políticas para ser propietarios. Las cifras lo demuestran: comparando datos históricos, España cuenta con un parque en propiedad en torno al 87% mientras que en Alemania no llega al 50%. Desde el comienzo de la crisis, el apalancamiento financiero ha generado una acumulación enorme de propiedades en manos de organismos públicos y empresas financieras.

España necesita dinamizar el mercado del alquiler y, aunque los fondos internacionales no son la solución, sí que son parte de la misma. A priori, la compra en bloque por parte de activos extranjeros da salida a una notable cantidad del ladrillo que acumula la Sareb y que, ni sacándolo a concurso se ha logrado vender. El problema es que esa venta masiva a manos extranjeras supone una despatrimonialización del capital español.

Aunque la inversión extranjera en ladrillo pueda parecer una buena noticia para la economía y el alquiler en España, se necesita mucho más. Se precisa de una administración comprometida que genere incentivos para canalizar la inversión nacional en el alquiler y que trabaje conjuntamente, dejando a un lado la dispersión territorial existente en políticas de vivienda. Se requieren unos medios de comunicación que ayuden a la sociedad a darse cuenta de las ventajas del alquiler, para así favorecer el cambio de paradigma de comprar por alquilar. Se necesita que pequeños inversores nacionales se den cuenta de que la rentabilidad por el alquiler resulta interesante. En definitiva, se debe preparar España para el alquiler.

Ahora mismo, se debe permitir que el capital internacional acceda a nuestro stock inmobiliario, pero no se puede dejar que se vaya todo lejos de las fronteras nacionales. ¿Cómo conseguirlo? Empresas españolas, como Alquiler Seguro, pueden convertirse en aliadas, ya que conocen dónde es más alta la presión de la demanda, pueden asesorar sobre dónde invertir y ayudar en la gestión integral de los alquileres a su llegada a España.

Los fondos de inversión internacional buscan conseguir ’cash flow’. Con el alquiler, ahora mismo, pueden llegar a obtener rentabilidades estables de en torno al 5% e incluso más altas. Cuando la situación económica mejore y se estabilice de nuevo, valorarán cuál es su coste de oportunidad y escogerán la opción más rentable para su negocio: vender y desaparecer.

 

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