9 octubre 2019

Ya seas propietario o inquilino, hay una serie de aspectos que debes tener en cuenta a la hora de alquilar una vivienda. Todo con el objetivo de tener una buena convivencia y evitar problemas durante el alquiler.

Todo por escrito

Es una premisa máxima. Una vez que tanto arrendador como arrendatario se ponen de acuerdo en el alquiler de un inmueble, el siguiente paso es hacer un contrato de alquiler. 

En él deben especificarse todos los puntos: duración del contrato, importe de la renta, fórmula para las subidas anuales, quién paga qué (comunidad, IBI…), quién se encarga de los arreglos que en la ley no están muy claros, etc.

Fuera los acuerdos verbales por ambas partes. Me dijo o hablamos” no vale para nada y luego, surgen los problemas. Las palabras se las lleva el viento. Y ojo con lo que se firma, para evitar cláusulas abusivas leer el contrato da resultado. 

Además, en paralelo, hay que asegurarse de que el arrendador es el propietario. Comprobarlo es fácil, tan solo hay que solicitar una Nota Simple en el Registro de Propiedad. A veces surgen timos porque alguien usurpa el papel del propietario y alquila un piso que no es suyo. Desconfía de las gangas.

Lo que hay que saber de un contrato de alquiler

Análisis minuciosos de la casa

Otro punto importante para el inquilino es comprobar minuciosamente cómo está la vivienda, si funciona todo. No prestar atención a este tipo de detalles puede generarnos un problema a posteriori. Porque una cosa es que se rompa algo puntual o el desgaste de las cosas y otra, que nada más cerrar la puerta haya electrodomésticos que no funcionan o ventanas que no cierran. 

Unido a esto, es aconsejable hacer un inventario de todo lo que hay en la vivienda. Evita problemas a la hora de dejarla. Y más, si es amueblada. Esto ayuda también al propietario para ver cómo está lo que se ha entregado, una vez que finalice el contrato.

Pago y solvencia

Pagar por adelantado sin que se haya firmado un contrato previamente puede ser un error del inquilino. Al entregar cualquier cantidad hay que firmar un precontrato o al menos un recibo. Pero el arrendador también debe asegurarse de la solvencia del inquilino. El momento es antes de firmar, porque después llegan los impagos.

El inquilino debería buscar una vivienda que pueda pagar sin problemas. Dicen los expertos que la renta no debería superar el 30-35% de los ingresos, lo difícil es encontrar algo que se adapte en estos momentos. 

Y si tienes la opción de desgravarte como arrendatario, asegúrate de que el casero ha depositado la fianza y que declara los datos del alquiler en su declaración de la renta. Por ley ese obligatorio que el arrendador deposite la fianza solicitada al inquilino en el organismo autonómico correspondiente, pero los hay que no lo hacen. 

En definitiva, conoce tus derechos y obligaciones, ya seas inquilino o arrendador, y así se evitarán errores y la convivencia será mejor.

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