Cómo afrontar la visita a un piso

A veces la ilusión nos ciega y hace que detalles importantes se nos escapen
y nuestra casa sea nuestro particular infierno. Si buscas casa, ten todos los sentidos
alerta.
Ya lo tienes.
Después de haberte recorrido la ciudad visitando inmobiliarias y constructoras,
por fin has conseguido una selección de las casas que más te llaman
la atención.
Ahora viene le momento más serio: la visita. En sólo unos minutos
deberás observar el que puede que sea tu futuro hogar, y cualquier descuido
puede hacer que la casa de tus sueños se convierta en un auténtico
infierno.
Para que eso no te ocurra y vayas más seguro, aquí tienes algunos
consejos:
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Analiza la zona en la que estará ubicado el bloque de viviendas: si
existe ruido de obras o de atascos, discotecas, si está todo cerca o habría
que coger el coche hasta para comprar el pan, etc.
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La
fachada te dará mucha información sobre el tipo de comunidad
en que vivirás.
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Entra
al portal como si fuera tu casa, con seguridad, y procura hacerlo tú
todo: toca el portero, enciende la luz...
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Mide
las escaleras y el ascensor, pensando en la mudanza o en la compra.
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Una
vez dentro, ve analizando si la memoria de calidades que te han dado responde
a lo que ves.
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Observa
si la distribución te gusta y, si no, si es fácil cambiarla.
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Fíjate
bien en todos los detalles, por muy pequeños que sean: remates, situación
de las puertas, tabiques, etc.
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Golpea
con los nudillos el muro que te estorbe, para ver si es de carga o no.
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Fíjate
en los techos, la ventilación en los baños, los radiadores,
la luz, los azulejos, el color de los sanitarios y los suelos, la instalación
eléctrica y la de gas.
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Presta
atención al olor -en el patio- y a las manchas de humedad. Por eso,
no te olvides de abrir los armarios empotrados y mirar bien los cercos de las ventanas.
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Escucha
el ruido que puede haber dentro -como el del calentador de gas, aire acondicionado,
puertas o grifos- y el que puedan hacer los vecinos.
EL
KIT DEL BUSCADOR
Para
aprovechar la visita y que no se escape nada, todo buscador de casa debe llevar
una serie de elementos imprescindibles.
En primer lugar, una libreta para anotar los detalles y percepciones -solemos olvidarlos
con facilidad. Algo que tampoco debe faltar es el metro, ya que a veces hay diferencias
entre lo que dice la inmobiliaria y lo que en realidad miden las habitaciones.
Si existe alguna duda, lo mejor en estos casos es comprobarlo. Y para que no se
quede nada en el tintero, es conveniente llevarse una linterna, ya que muchas viviendas
disponen de habitaciones interiores que no tienen ventana y quedan huecos ocultos
en los que podría haber humedades o roturas.