Constituyen una de las vías más recurridas a la hora de comprar una
casa. La entrega de cantidades a cuenta mientras se desarrolla la construcción
es una de sus principales características. Veamos algunas más.
Existen muchos caminos para comprar una vivienda nueva, pero lo más habitual
es hacerlo a través de una promotora. Se trata, por lo general, de una empresa
encargada de reunir a todas las figuras que intervienen en la construcción
de las viviendas para, después, ponerlas en venta.
Un proceso sencillo
La compra a través de esta vía no es complicada: una vez obtenida
la licencia de obras, la promotora podrá iniciar la venta de las viviendas.
De este modo, la empresa irá recibiendo cantidades de dinero a cuenta de
los compradores según un pacto previo, lo que le proporcionará mayores
garantías para desarrollar la construcción de la promoción.
Esto permitirá también a la promotora asegurarse la venta de todas
las viviendas antes de que termine su construcción.
El primer paso después de haber elegido el camino de la promotora es suscribir
un precontrato de compromiso y entregar a cuenta una pequeña cantidad de
dinero. Días después, se podrá firmar el contrato privado,
el de compraventa. Y es ahí donde se identifican las partes y gastos de cada
una, la fecha de entrega o, entre otras cosas, los pagos a cuenta previstos –la
promotora requerirá en este caso la firma de letras por cada plazo. Sin embargo,
el comprador deberá estar atento y leer detenidamente el texto, ya que puede
incluir cláusulas que no le afecten de modo negativo.
Por otro lado, se deberán contratar unos seguros de caución o avales
bancarios sobre esos anticipos para que el comprador pueda recuperarlos si no se
construye la vivienda. Estos seguros ofrecen un alivio más al comprador,
ya que garantizan que esos plazos que va pagando estén destinados al desarrollo
de las obras y no a otra cosa.
Una vez que la vivienda esté construida, esta compraventa se formalizará
ante notario. Es en este momento cuando el comprador debe abonar el resto del importe
de la casa; y para ello el comprador puede atenerse al préstamo hipotecario
que le proponga la promotora a la que ha comprado la casa o elegir uno más
económico que responda mejor a su situación y necesidades.
Más vale prevenir
La persona que compra su casa a través de promotora deberá mentalizarse
de que tendrá que pagar sin gozar todavía de su hogar. Además,
debemos atenernos a la publicidad, planos, memoria de calidades y los pisos piloto
para saber cómo será nuestro hogar. Sin embargo, si algo tiene negativo
es la incertidumbre, ya que existe el riesgo de que, por diferentes causas, no se
termine la construcción de las viviendas. Esta es la razón por la
que se deben suscribir los citados seguros de caución o avales bancarios.
Sus ventajas
Pero, a pesar de lo citado anteriormente, este tipo de compra también posee
sus ventajas:
-
El comprador se asegura la adquisición de la casa sin temer que otro se la
arrebate.
-
La
subida de precios de la vivienda en el período comprendido entre la firma
del contrato de compraventa y la entrega de llaves no afectará al precio
de la casa adquirida por el comprador a través de promotora.
-
El
comprador tendrá más facilidad para encontrar un préstamo hipotecario
adecuado, ya que, al haber abonado previamente ciertas cantidades, el precio a financiar
será menor.
A tener en cuenta
Es
posible que el comprador se encuentre con que es la constructora la que promocione
las viviendas, ya que la promotora no es un organismo necesario y su actividad puede
ser perfectamente desempeñada por la constructora. En este sentido, el comprador
gozará de las mismas garantías que en el caso de adquirir su casa
a una promotora.
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