Mudanzas: con la casa a cuestas

Toma buena nota de estas recomendaciones que te ayudarán a evitar que el traslado de domicilio se convierta en una verdadera pesadilla.
La compra de una nueva casa, el cambio de trabajo, la ampliación de la familia... Son muchos y muy diversos los motivos que nos obligan a cambiar de hogar. Pero sea cual sea el motivo, para afrontar las tan temidas mudanzas es necesario llevar a cabo cierta planificación y organización previa, para evitar posibles disgustos.
Desde la Federación de Usuarios y Consumidores Independientes (FUCI) ofrecen una serie de consejos y recomendaciones para aquellas personas que decidan contratar a profesionales a la hora de realizar su mudanza.
El primer paso será solicitar presupuesto en varias compañías y consultar a amigos y familiares que hayan realizado una mudanza. Además, se deben exigir las tarifas de referencia, así como preguntar todo lo que consideres necesario y dejar bien claro qué servicios están incluidos en el precio. Desde FUCI recomiendan además “sospechar de aquellas empresas que ofrezcan una tarifa muy baja en comparación con el resto de presupuestos”.
Asimismo, es conveniente comprobar que la empresa está legalmente constituida. Para ello, el cliente debe exigir un contrato homologado que certifique que la sociedad está inscrita en el Ministerio de Transportes y en el Registro de Empresas dedicadas a esta actividad. También es aconsejable elegir una entidad que acepte el arbitraje como forma de solucionar posibles problemas. De este modo, en el caso de que surga algún problema, podrás presentar una reclamación en la Junta Arbitral de Transporte de tu ciudad.
Coberturas del seguro
Una vez elegida la empresa, se debe firmar un contrato que incluya, además del presupuesto, un seguro que proteja los muebles y demás objetos en caso de pérdida o extravío. La compañía está obligada por ley a asegurar la carga trasladada, pero - recuerdan desde FUCI- su responsabilidad es limitada; por ello hay que enterarse de hasta dónde llegan las coberturas del seguro porque, por ejemplo, en el caso del traslado de joyas, obras de arte o antigüedades, el cliente tendrá que contratar un seguro especial para esos preciados objetos. Se debe pedir además, una garantía por escrito de que la empresa se hará responsable si los muebles sufren algún daño, insisten desde FUCI.
También recomiendan enumera todos los objetos que vas a trasladar. Para ello elabora un inventario detallado y pide que el personal de la empresa lo firme.
¿Cuánto cuesta?
La empresa debe facilitar al cliente un presupuesto por escrito, para lo que enviará un comercial a su domicilio para evaluar las condiciones de la mudanza. En la elaboración del presupuesto se tienen en cuenta factores como el lugar de origen y destinos, los accesos al domicilio, si hay ascensor, tipo y tamaño de mobiliario, modo de transporte y fechas elegidas (siendo la época estival y el mes de diciembre los momentos del año más solicitados).
Según Andrés Roque, responsable de Marketing de Mundanzas Crespo, el traslado de los enseres de una casa de unos 90 metros cuadrados ronda los 720 euros y el embalaje de los objetos alrededor de 150 euros. En lo que respecta a este quehacer, desde esta empresa aconsejan a sus clientes delegar en manos profesionales esta tarea. Por varios motivos: primero, explica Andrés, “porque el seguro no se hace cargo de la rotura o daños de los objetos transportados en cajas que hayan sido embaladas por el cliente”. Además, lo habitual es que se recopilen cajas de muy variada procedencia, cuyo material y tamaño no es el adecuado para esta labor y que en la mayoría de los casos suele estropearse durante el proceso de la mudanza. Además, señalan, “los clientes se ahorrarán tiempo y preocupaciones”.
La duración de la mudanza, en el caso de una vivienda de unos 90 metros cuadrados es de un día, y de dos en el caso de chalés o viviendas de grandes dimensiones (unos 120 metros cuadrados).
Factores que encarecen la mudanza
- Embalajes especiales para obras de arte o antigüedades.
- Uso de montamuebles. En el caso de tener que trasladar muebles de gran tamaño, habrá que utilizar este tipo de escalera hidráulica facilita su carga y descarga.
- Además del traslado, muchas empresas ofrecen servicios especiales que normalmente no están incluidos en el precio, como la retirada de objetos, colocación de cuadros, cortinas, lámparas, etcétera.
- La mayoría de las empresas del sector ofrece el servicio de guardamuebles, gracias al cual el usuario puede disponer de un espacio donde almacenar todos aquellos muebles y pertenencias que desee. Este servicio suele incluir la vigilancia de los enseres durante las 24 horas del día así como un seguro de robo e incendio.
La demanda de este tipo de servicios ha aumentado de forma notable en los últimos años, siendo los motivos de lo más variados, desde buscar un lugar donde guardar los muebles mientras llega el momento de la entrega de llaves del futuro hogar, por problemas de espacio, guardar objetos de una herencia y, la gran mayoría, para guardar los muebles y enseres de nuestra casa mientras realizamos una reforma de la misma.
El usuario debe comprobar el estado del guardamuebles y si tiene licencia municipal, además tendrá que firmar un seguro contra robo o incendio antes de aprobar el traslado. Este servicio suele incluir la vigilancia de los enseres durante las 24 horas del día.
La mensualidad del guardamuebles es relativamente barata, un piso de 3 habitaciones puede costar unos 90 euros al mes, además lleva su seguro (de incendio, robo, etc).
Consejos para afrontar el gran día
- Enumera todos los objetos que vas a trasladar y señala con una etiqueta el contenido de cada caja y la habitación a la que va destinada.
- Los libros y objetos más pesados sitúalos en el fondo, y los más frágiles sobre ellos. En cuanto a los libros, colócalos tumbados, aunque sean de pastas duras, para que el peso de los demás no los deforme.
- Cuando le llegue el turno a la vajilla, cristalería o porcelana, procede a envolver cada pieza con papel de seda o de periódico y coloca las piezas de forma que no se muevan durante el traslado.
- Los muebles han de quedar totalmente vacíos y sus puertas inmovilizadas con cinta adhesiva.
- Los electrodomésticos se han de dejar vacíos con sus accesorios, transformadores y adaptadores eléctricos junto a ellos.
- Avisa del cambio de domicilio a los servicios de luz, gas, agua, teléfono, etcétera para contratar cuanto antes estos servicios en la nueva dirección.
- Toma nota de todas las lecturas de los contadores para, en caso de reclamación, disponer de los datos exactos de la fecha de abandono de la casa.
- Aprovecha para hacer una limpieza general y desprenderte de todo aquello que, en realidad, no has usado nunca y sólo te estorbará.
- Evita trasladar con el resto de enseres de la mudanza productos de limpieza que sean inflamables para evitar incendios. En todo caso es aconsejable llevarlos por tu cuenta.
- Si no puedes colocar tus cosas nada más llevarlas a tu nueva casa, procura no apilar las cajas, a no ser que sólo contengan libros.
Problemas y reclamaciones
Respecto a los daños aparentes, aquellos que se perciben de forma externa, la Federación de Usuarios y Consumidores Independientes (FUCI) constata que las reclamaciones sólo tendrán validez si se realizan en el momento de recibir la mercancía: nunca se debe esperar a desembalarla para comprobar si su contenido está dañado. “Los daños no aparentes, aquellos que se descubren al abrir los paquetes, deben reclamarse en un plazo no superior a las 24 horas de la recepción, tal y como establece el artículo 366 del Código de Comercio”.
Asimismo, esta organización aconseja a los consumidores que, ante cualquier problema, exijan las hojas de reclamación que la empresa está obligada a facilitar y que rellenen un formulario con la exposición de la queja, los documentos de prueba y la solicitud de reparación que se pretende. Las hojas tienen tres copias, una para el establecimiento, otra para la administración y la tercera para el reclamante.
Para evitar inconvenientes, la organización aconseja a los consumidores que se acerquen a las asociaciones, donde se realiza una labor de mediación. Generalmente se acude al arbitraje de consumo como vía extrajudicial ágil y gratuita, en la que en un plazo máximo de cuatro meses se dicta una sentencia o laudo de obligado cumplimiento.