Consejos para la Compra

¿Comprar o alquilar?

¿Comprar o alquilar?

La emancipación supone un gran desembolso y, puestos a pagar, es necesario hacer un análisis de las ventajas e inconvenientes que supone cada opción.

El sentido de la propiedad en nuestro país adquiere cada vez más fuerza y no todos estiman la posibilidad de vivir de alquiler. Ambas opciones -compra y alquiler- poseen sus ventajas e inconvenientes.

Tres cuestiones clave

Al buscar piso se deben tener en cuenta tres factores que determinarán las características de nuestro futuro hogar. El primero es determinar cómo vamos a vivir: en nuestra propia casa o de alquiler. Una vez decidido esto, deberemos establecer dónde haremos vida. Y, por último, deberemos analizar cuánto pagaremos, ya sea de letra de hipoteca o de alquiler mensual.

La compra

Ventajas:

  • Se trata de un bien que se revaloriza con el tiempo.
  • La letra de la hipoteca puede suponer lo mismo que el importe del alquiler.
  • Es un importante sistema de ahorro.
  • El propietario tiene libertad para realizar todas las obras que quiera. Además, éstas contribuyen a revalorizar aún más la casa.
  • Tiene ventajas fiscales.
  • El comprador puede decorar y amueblar la vivienda como quiera.

Inconvenientes:

  • Supone un gran desembolso inicial: apertura de hipoteca, registro, hacienda, escrituras o gastos de seguro son algunos de ellos.
  • Gastos de comunidad.
  • Conlleva muchas gestiones y papeleo en el banco, la notaría, la gestoría, etc.
  • Por lo general, siempre se suele hacer alguna obra.

El alquiler

Ventajas:

  • El gasto inicial es menor y no se necesitan grandes ahorros. Además, el mantenimiento suele correr por cuenta del dueño.
  • El papeleo y las gestiones que se realizan son mínimos.
  • En caso de equivocación, el fallo es menos trágico. Además, siempre existe la posibilidad de mudarse a un sitio mejor.

Inconvenientes:

  • Es una inversión que no se revaloriza con el tiempo.
  • A los cinco años, la subida de la renta resulta costosa.
  • El inquilino depende de las normas del dueño más que de las de la comunidad.
  • No siempre se puede hacer reforma y, si se hace, se puede perder la cantidad invertida.