15 febrero 2016

Las humedades por infiltración lateral son muy comunes en bodegas, sótanos, semisótanos y garajes, dado su mayor contacto con la tierra. Sus daños, a corto y largo plazo, pueden afectar seriamente tanto la salud de la vivienda como la de los habitantes.

Cuando las paredes de una estancia, ubicada por debajo del nivel del suelo, están en permanente contacto con la tierra húmeda, se pueden provocan este tipo de humedades, que pueden acabar dañando enormemente nuestro hogar. Esa agua exterior contenida en la tierra, empapa el muro de la vivienda llegando incluso a traspasarlo (momento en que se produce la humedad por infiltración).

Efectos de las humedades por infiltraciones laterales

Este tipo de humedad, genera un desgaste acelerado de toda la estructura de la pared incluyendo tanto los materiales de construcción como las estructuras metálicas internas, lo que puede ser muy peligroso para la resistencia estructural general del inmueble.

Entre sus consecuencias visibles también genera manchas, moho, malos olores, salitre, un aumento de la humedad ambiental de la vivienda y produce daños en mobiliario, ventanas y puertas, parqué, aparatos eléctricos, etc.

Además de los daños materiales, las humedades por infiltración lateral también tienen efectos nocivos para la salud destacando especialmente el desarrollo de gripes y resfriados. Además, el exceso de humedad ambiental incrementa la posibilidad de contraer ciertas enfermedades respiratorias, como el asma o la sinusitis, y otras infecciones pulmonares como la bronquitis.

Tratamientos de las humedades por infiltración

Foto: fotolia

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Se trata de un problema a valorar antes de la propia construcción de la vivienda, hay que  tratar siempre de evitar edificar en localizaciones que cuenten con posibles pasos de agua. De ahí, haya que hacer profundos análisis del terreno y no quedarse nunca en la superficie.

En el caso de que la vivienda ya esté construida, como suele ser el caso, se puede intervenir el muro y revestir las paredes con capas aislantes que contengan antihongos, creando una barrera física, o instalar sistemas de drenaje que cambien el curso de las aguas. Es importante llevar a cabo un correcto aislamiento con el fin de que no vuelva a producirse este problema.

En este sentido, es importante intentar estar alerta ante los primeros síntomas de exceso de humedad como son el vaho en los cristales de las ventanas, moho en las esquinas o desprendimientos de yeso o pintura, para actuar lo antes posible e impedir que los daños se propaguen rápidamente incrementando los riesgos y costes.

Es conveniente siempre dejar este trabajo en mano de los profesionales y consultar con especialistas debido a que es posible que un muro que padece humedades por infiltración lateral, también esté afectado por la humedad capilaridad, ya que estos tipos de humedades no son excluyentes.

Por ello, será importante encontrar el origen de la humedad por si se debiera a algún factor puntual como una junta en mal estado, una vía de agua o a un cemento degradado. De esta forma se podrá seleccionar el método más adecuado contra humedades por infiltración lateral que más se adapta a la necesidad de la vivienda y conseguir mantener un hogar saludable y libre de humedades.

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