Que se encienda la luz de forma automática al entrar en casa, conectar la calefacción desde el trabajo, contar con detectores inalámbricos de humo o encender la cafetera diez minutos antes del desayuno parecen acciones sacadas de una película futurista. Pero lo cierto es que ya es posible implantarlas a día de hoy, y de forma sencilla, rápida y asequible, en cualquier hogar, ya sea una casa de nueva construcción o una vivienda antigua. Solo hay un requisito: contar con una red doméstica de Internet capaz de soportar la integración de aquellos componentes que harán de tu hogar un hogar inteligente, independientemente de la fecha en la que fue construido.

Utilizar la domótica en el hogar supone la posibilidad de conectar todo tipo de sensores, componentes y equipos de uso cotidiano entre sí, y al mismo tiempo, a Internet para mantener un control remoto de tu Smart Home. Las ventajas relacionadas con la comodidad, seguridad y ahorro de energía son muchas. Solo un ejemplo: tienes la calefacción encendida pero decides abrir la ventana. Si así lo has configurado, el radiador recibirá automáticamente la información del sensor de la ventana y se apagará para no causar derroches.

Sin embargo, aunque ya está disponible todo lo necesario para disfrutar de las ventajas que ofrece un hogar “domotizado”, aún existen algunos retos que esta tecnología tiene por delante para que sea capaz de experimentar su despegue definitivo y así conseguir que cada vez sean más las viviendas inteligentes.

Viviendas inteligentes

Fuente: devolo

Fuente: devolo

 

Uno de los principales problemas es que el parque inmobiliario de la mayoría de las ciudades de España suma ya unas cuantas décadas, lo que supone que, en muchos casos, no cuenten con cable de red instalado o con conexiones a Internet lo suficientemente potentes para darle curso a las necesidades de un hogar inteligente. Contar con una conexión eficiente a Internet es un requisito indispensable para una Smart Home.

¿Puede un hogar de construcción antigua conseguir una conexión a Internet potente para convertirse en “inteligente”? ¡Por supuesto que sí! El mercado ofrece diversas opciones que se adaptan a las necesidades del consumidor. Pero si lo que se busca es un método DIY (Do It Yourself) que permita mejorar la red y aumentar el alcance WiFi para dotar a la casa de la conexión necesaria para la domótica de forma sencilla, económica y sin obras, una de las opciones más interesante es la tecnología PLC-Powerline.

Una vez tengamos instalada en nuestro hogar la mejor conexión a Internet posible, debemos asegurarnos que los distintos componentes de nuestro hogar inteligente son compatibles. Hay que tener en cuenta que son muchos los fabricantes  que desarrollan dispositivos para automatizar las casas y no siempre estos componentes se entienden entre sí. En este sentido, el estándar más generalizado en gran parte de las compañías, es el Z-Wave, que permite una comunicación fluida entre los distintos dispositivos al tiempo que ofrece una gran seguridad y eficiencia energética.

Convertir cualquier casa en un hogar del futuro es mucho más fácil de lo que se cree. Por muy antigua que sea la vivienda, podrás disfrutar desde ya de todos los beneficios que ofrecen los hogares inteligentes. El único requisito básico es contar con una buena red doméstica de Internet.

Lucio Lascaray, director de marketing y ventas de devolo España S.L.