La situación en la que una familia se ve obligada a dejar de pagar su hipoteca es todavía una realidad en España. El primer paso para evitarlo es hacer una correcta elección del producto que financiará la vivienda.

Según la Asociación de Afectados por Embargos y Subastas (AFES), más de 300.000 familias ya han perdido su hogar. Cuando una ejecución hipotecaria es inevitable, aún existen opciones para minimizar los daños, por eso es importante conocerlas todas. Éstas son algunas de ellas:

 

• Por ley, existe una cantidad del sueldo inembargable. En concreto, la resultante de multiplicar por 1,5 el Sueldo Mínimo Interprofesional (SMI), situado ahora mismo en los 654,30 euros mensuales. Además, por cada miembro de la familia dependiente del hipotecado, la cifra aumenta en un 30%. De esta forma, aquellas familias obligadas a abandonar su casa podrán seguir utilizando esta parte de su sueldo, aunque por desgracia habrán contraído una deuda de por vida.

• Antes de que se produzca la subasta, puede ser una buena opción tratar de vender la vivienda por algo más de dinero. Eso sí, lo más interesante sería obtener una cantidad suficiente para saldar la deuda con el banco de forma definitiva, incluyendo los intereses que se hayan podido añadir a la inicial.

• En España no se contempla la dación en pago, es decir, el saldo de la deuda entregando únicamente la vivienda, como sí ocurre en otros países como EEUU. Sin embargo, sí que es posible -y recomendable- tratar de negociar con el banco esta opción, que evitaría seguir debiendo una vez perdida la casa. Si banco y deudor se encuentran acogidos al Código de Buenas Prácticas Bancarias, acceder a ella será mucho más sencillo.

• Cuando las deudas contraídas por la familia son muy diversas e incluyen tarjetas de crédito u otros préstamos, por ejemplo, puede barajarse la opción del concurso de acreedores de personas físicas. Hay que tener en cuenta que esta medida también tiene sus gastos y es poco recomendable si el único problema es el pago de la hipoteca, ya que lo más probable es que se paralicen el resto.

 

La pérdida de la vivienda siempre resulta una situación difícil, pero es posible hacerla lo menos tóxica posible. Para cualquier duda sobre hipotecas o algún problema en concreto, se puede contactar con los expertos independientes en la comunidad de iAhorradores.