23 diciembre 2016

Con la concesión, a diestro y siniestro, de hipotecas durante el boom inmobiliario, fueron muchos los contratos hipotecarios con cláusulas abusivas que se firmaron a la “ligera”. Es el caso de las cláusulas suelo, denunciadas en los últimos años por particulares y organizaciones como la OCU.

El 9 de mayo de 2013, el Tribunal Supremo declaró la nulidad y el carácter abusivo de las cláusulas suelo, aunque limitaba la devolución del dinero ganado ilegalmente por los bancos a la fecha de la sentencia. Sin embargo, el pasado 21 de diciembre de este 2016, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea dictaminó, en sentencia inapelable, la devolución de manera retroactiva de las cantidades cobradas desde la firma de la hipoteca hasta el momento. Pero, ¿y qué va a pasar ahora?

 

¿Qué son y cómo aparecieron?

El Euríbor es el índice al que se referencian la mayoría de hipotecas firmadas en España. Así, cuando una entidad concede un crédito hipotecario, este implica el pago del Euríbor del momento más un porcentaje de intereses sobre este. La fluctuación del Euríbor es lo que hace variar el importe de la hipoteca en cada revisión del diferencial, que suele realizarse de manera anual.

Debido a la variación constante del Euríbor en los años del boom, las hipotecas comenzaron a incluir cláusulas de techo y suelo. Estas cláusulas contractuales establecían unos topes máximos (techo) y mínimos (suelo) que no se rebasarían aunque el índice subiese o bajase.

En 2008, el Euríbor alcanzó su máximo histórico del 5,526%, aunque, de media, las cláusulas techo se situaban en torno al 13%. A partir de 2009, el índice referencial hipotecario comenzó a descender hasta llegar, en 2012, al 1%. Sin embargo, muchos hipotecados apenas notaron la rebaja de las cuotas debido a la activación de las cláusulas suelo, que por lo general se fijaron entre el 2% o 3%. En mes pasado, el Euríbor cerró al mínimo histórico del -0,074%.

 

Y llegaron las denuncias

Con la caída del Euríbor, muchos descubrieron con estupor la presencia de cláusulas suelo, de las que no conocían su existencia, en sus contratos. De hecho, según un estudio del mercado hipotecario entre 2005 y 2015, realizado por Martínez-Echevarria Abogados, en España hay tres millones de familias afectadas por las cláusulas suelo que pagan 6.000 millones de euros de más al año por su hipoteca.

Ante esta situación, muchos comenzaron a denunciar a través de despachos y organizaciones de consumo como OCU. En 2011, esta organización presentó una demanda para solicitar la nulidad de diferentes cláusulas contratos de las entidades bancarias BBVA y Banco Popular. Esto conllevó la anulación de 22 cláusulas. En 2013, la Audiencia Provincial de Madrid consideró abusivas 10 cláusulas adicionales de dichos contratos. En total, fueron 32 las cláusulas anuladas.

 

La sentencia del Supremo

El 9 de mayo de 2013, el Tribunal Supremo declaró nulas las cláusulas de los contratos “poco transparentes”, que no superen una serie de controles, pueden declararse abusivas o tenerse por no puestas en dichos contratos, y obligó a las entidades bancarias a devolver las cantidades abonadas en exceso desde la fecha de la Sentencia.

El criterio del Supremo para considerar nulas dichas cláusulas es que no hayan sido ‘negociadas’ con el cliente (por ejemplo, si en la oferta previa vinculante no se hizo mención a la misma) o que no hayan sido modificadas posteriormente en una nueva escritura. También si pueden considerarse abusivas: por ejemplo, si tienen entre las cláusulas suelo y techo hay una diferencia superior o cercana a 5 puntos o si no existe una cláusula techo, entre otros casos.

Aun así, el hecho que el Supremo estableciese solo la posibilidad de reclamar los intereses abonados en exceso por la cláusula suelo solo desde 2013 provocó un gran revuelo. Y es que, según el artículo 1.303 del Código Civil, “declarada la nulidad de una obligación (cláusula suelo en este caso), las partes deberán de restituirse recíprocamente las cosas”, sin acotación temporal de ningún tipo, por lo que no debería haber una fecha para establecer la devolución.

Ante esta situación, el caso se elevó al Tribunal de Justicia de la Unión Europea.

 

La sentencia del TEU

cláusulas suelo

Tras la deliberación, el Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) sentenció el pasado 21 de diciembre que los bancos españoles deben devolver TODO el dinero cobrado de más a los clientes a través de cláusulas suelo abusivas, al considerar “incompatibles con el Derecho de la Unión” devolver solo los importes percibidos hasta mayo de 2013, momento en el que los tribunales españoles las anularon.

Rechaza que una retroactividad limitada en el tiempo por ser “incompleta e insuficiente”. Según la justicia europea, esta limitación es contraria a la normativa comunitaria y, por tanto, las entidades financieras deben finalmente reintegrar a los afectados por las cláusulas suelo la totalidad del importe que se ha cobrado de más, desde el inicio de cada contrato hipotecario, y no a únicamente a partir del 9 de mayo de 2013, como determinó el Tribunal Supremo.

El tribunal ha considerado que la legislación europea se opone a una jurisprudencia nacional según la cual los “efectos restitutorios”, vinculados a la nulidad de una cláusula abusiva, se limitan a las cantidades indebidamente pagadas tras la sentencia de la resolución judicial que, precisamente, declara el carácter abusivo de la cláusula.

Además, argumenta que este carácter abusivo debe tener como consecuencia el restablecimiento de la situación en la que se encontraría el consumidor de no haber existido dicha cláusula, por lo que tiene que permitir la restitución de las ventajas obtenidas indebidamente por el profesional en detrimento del consumidor. También subraya que el propio Tribunal de Justicia de la UE es el único que puede decidir sobre las limitaciones en el tiempo que deben aplicarse.

Con esto, declara que la limitación en el tiempo de las devoluciones priva a los afectados del derecho de obtener las cantidades que pagaron indebidamente a los bancos. Por ello, concluye que tal limitación supone una protección incompleta e insuficiente y que no es un medio adecuado y eficaz para garantizar el cese del uso de las cláusulas suelo.

 

Impacto para la banca

La decisión, en 2013, del Supremo de cancelar estas cláusulas abusivas pero no de manera retroactiva fue para proteger a la banca del impacto de las devoluciones tras el rescate financiero. Ahora, el TJUE amplía esa fecha y recalca que se declaran nulas todas las cláusulas suelo de todas las entidades financieras.

Con esto, los bancos se verán obligados a devolver hasta 7.600 millones de euros a sus clientes afectados por las cláusula suelo, según un informe del Banco de España elaborado para la causa y que fue expuesto por las partes involucradas en la vista oral que se celebró el 26 de abril de este año. El impacto mínimo que recoge este informe es de 5.000 millones, pero los cálculos de Goldman Sachs limitan el coste adicional para la banca a 3.000 millones.

El Tribunal de la Unión Europea ha resuelto con esta sentencia tres casos prejudiciales acumulados, que afectan a Cajasur, BBVA y Banco Popular. Entre las entidades que han informado sobre el impacto adicional que podría tener una sentencia a favor de la retroactividad total de las devoluciones destaca BBVA, que ha cifrado su coste máximo en 1.200 millones. Por su parte, Caixabank cree que tendría un efecto sobre sus cuentas de 750 millones y Bankia de 101 millones.

 

Y, ahora, ¿qué puedes hacer si tienes una cláusula suelo?

Pese a la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, el reintegro de lo cobrado de más por las cláusulas suelo no se hará de forma automática. Los consumidores afectados tendrán que averiguar si tienen derecho a una devolución y, de ser así, poner en marcha un proceso de reclamación para obtener el reembolso.

Cabe destacar que la mayoría de las cláusulas suelo no superan los requisitos de transparencia establecidos por el Supremo, por lo que están siendo declaradas nulas en muchas sentencias. Sin embargo, las entidades financieras se ha negado a dejar de aplicar el suelo a sus clientes de manera voluntaria y generalizada: solo en algunos casos, obligadas por sentencias judiciales.

Por el contrario, los bancos están ofreciendo hipotecas a tipo fijo para los afectados por las cláusulas suelo a cambio de renunciar a acciones judiciales que les permitan recuperar las cantidades pagadas de más. Aceptar el trato, podría ser perjudicial para los hipotecados, aseguran desde la OCU, mientras recomiendan que “lean detenidamente lo que se les ofrece y hagan cuentas”, pues, generalmente, “esas ofertas tienen trampa“.

Asimismo, les recomienda que envíen una carta a la entidad financiera para pedir el cese inmediato de la aplicación de la cláusula (ya que la mayoría siguen sin haberlas eliminado o sin devolver las cantidades cobradas de más) y que denuncien la situación ante las autoridades judiciales.

De todas formas, si eres una de las personas afectadas por las cláusulas suelo y crees que puedes tener derecho a la devolución del importe, puedes hacer clic aquí y descubrir qué debes hacer para reclamar.

 

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