La rehabilitación energética es aquella en la que se realizan cambios en el inmueble que mejoren su eficiencia energética. Estas acciones te ayudarán a reducir tanto la demanda como el consumo energético, así, podrás ahorrar en las facturas y a reducir las emisiones de CO2.

En Certicalia han realizado un estudio de los elementos de una vivienda que son más recomendables de intervenir en materia de rehabilitación energética. Los más de 35.000 certificados energéticos realizados por sus técnicos, les proporcionan datos de viviendas de todo tipo y de todo el territorio nacional.

¿Qué elementos debo rehabilitar en mi casa?

La mejor manera de conocer los elementos que debes rehabilitar en tu vivienda es solicitar un Certificado Energético.

El profesional que visite tu vivienda y redacte el informe, te entregará junto a la etiqueta energética un listado de medidas de mejora que serán las más adecuadas para tu inmueble. Una vez que tengas el certificado puedes solicitar ayudas o financiación para la rehabilitación energética al Ministerio de Industria, Energía y Turismo. (Edificios y también particulares).

Si quieres consultar las ayudas de tu Comunidad Autónoma puedes hacerlo en el web de IDAE.

Fuente: Certicalia

Fuente: Certicalia

 

Las 10 medidas de mejora más recomendadas:

1.  Cambio de ventanas. Cambiar las ventanas de tu casa es una de las opciones más eficaces. Mejora el confort en la vivienda, el aislamiento térmico y el acústico, la seguridad, mejora la calidad del aire y ayuda a disminuir la emisión de gases CO2. Además su instalación es fácil de amortizar con el ahorro de energía que supone. Es importante el vidrio que elijamos, el material del marco, la persiana, y el tipo de instalación.

2.  Cambio de la instalación de agua caliente sanitaria. La producción de agua caliente sanitaria, después de la calefacción es donde más consumo se produce en la vivienda. Por lo tanto, a la hora de renovar siempre será a un sistema más eficiente, es decir, que caliente el mismo agua consumiendo menos. Muy importante tener en cuenta el combustible utilizado, puesto que el kWh de electricidad no se paga al mismo precio que el kWh de gas natural.

3.  Instalación de un equipo mixto de calefacción y ACS. La calefacción y el agua caliente son los mayores consumidores de energía de nuestra vivienda. Por lo tanto, instalar un sistema de alta eficiencia energética que cubra los dos consumos, siempre ayuda ahorrar energía. Por ejemplo, si la vivienda dispone de termoacumulador para agua caliente y radiadores eléctricos para la calefacción, será aconsejable que se sustituyan ambas instalaciones por una caldera de gas natural para agua caliente sanitaria y calefacción.

4.  Adición de aislamiento por el exterior de la fachada. Que un edificio no disponga de aislamiento térmico en la fachada, o el que tiene es insuficiente, hace que los consumos de calefacción y refrigeración sean elevados. El aislamiento exterior de la fachada ayudará a disminuir las pérdidas y ganancias de calor de las viviendas. Aunque su inversión es mayor e implica a toda la comunidad, llevarlo a cabo puede suponer unos ahorros de hasta un 30%.

5.  Adición de aislamiento interior. Al realizarlo por el interior puedes decidir hacerlo en tu vivienda, sin que sea necesario hacer una obra de la fachada en la que intervendría todo el edificio y tu comunidad. Se puede realizar este aislamiento con un trasdosado interior de distintos materiales.

6.  Mejorar el sellado de las ventanas. Tiene que ver con la medida número uno, pero se refiere a las ventanas que son de calidad y están en buen estado pero tienen problemas de sellado. En algunos casos puedes arreglarlo tu mismo aplicando un producto sellador o burletes.

7.  Mejora del aislamiento en cajas de persiana. Es un punto muy importante ya que si está mal aislado entra el aire frío y enfría la pared y el ambiente de nuestro hogar.

Persianas edificios

 

8.  Instalación de toldos. Su influencia en la demanda de refrigeración de una vivienda es muy significativa. Ayudan a reducir la incidencia directa de luz que hace aumentar la temperatura interior de la vivienda, sin perder luz natural. Con una buena protección solar en fachadas Oeste o Este, se pueden conseguir ahorro de hasta un 20% en refrigeración.

9.  Cambio de la instalación de calefacción. El consumo de calefacción supone entre un 20-25% del consumo energético de nuestra vivienda. Por lo que si tenemos un sistema anticuado que consume podríamos cambiar el sistema, y la energía utilizada para ahorrar.

10. Cambio de la instalación de refrigeración. Normalmente estos sistemas están sobre-capacitados y presentan problemas de desperdicio energético y costes excesivos en la factura. Para ser más eficiente y reducir el consumo es importante elegir bien el sistema de refrigeración más adecuado para la zona climática en la que vives, cambiar la instalación habitual eléctrica por una de gas natural, o utilizar otros métodos como la ventilación cruzada. Igualmente influirá mucho en el ahorro el uso que se haga de él.

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