El presidente de Pryconsa, promotora inmobiliaria, Marco Colomer, ha mostrado su temor a que, en el medio plazo, haya una vuelta a las prácticas especulativas que lleven al incremento del precio del suelo, como ocurriera en la última ‘burbuja’ inmobiliaria.

Ha indicado que en estos momentos “no hay tanto suelo por el que merezca la pena apostar donde se está vendiendo” y se ha mostrado “preocupado” por que los inversores estén entrando el mercado de suelo “para retenerlo y especular con él“.

No obstante, el presidente de Pryconsa también ha puesto de manifiesto que “si no se genera suelo a una velocidad suficiente nos encontraremos con un embudo (en la oferta de viviendas) dentro de poco”.

Síntomas positivos en el mercado

Pese a esta circunstancia, Colomer ha asegurado que “hay síntomas muy positivos” en el mercado, como la mejora de la confianza de los consumidores.

Según ha dicho, hace dos años los potenciales compradores de viviendas se preguntaban cuándo dejaría de caer el precio de la vivienda, mientras que ahora se cuestionan si es buen momento para comprar. “En algunos sitios desde luego que es el momento de comprar”, ha respondido el presidente de Pryconsa.

Por otro lado, Colomer también ve con buenos ojos que el crédito promedio que se está otorgando en el mercado es “razonable” de acuerdo con los índices de asequibilidad, y se ha felicitado de la vuelta del crédito al sector inmobiliario.

Vivienda en propiedad

Con estas cautelas por una posible vuelta a las malas prácticas en el sector, Colomer ha dicho ser, en cambio, “un profundo creyente en la vivienda en propiedad por una cuestión de sanidad económica”.

Según ha explicado, el futuro de las pensiones públicas es incierto y podría darse el caso de que un jubilado que viviese de alquiler tuviera que destinar la mayor parte de su prestación al pago de las rentas. En esta circunstancia, ha abogado por la compra de vivienda como vehículo de ahorro y ha asegurado en favor de este argumento que en el pasado “el endeudamiento ha sido mayoritariamente sano”.

Por último, también ha defendido que a España le conviene ser un país de segundas residencias porque la venta de estas viviendas a extranjeros supone otra forma más de “exportar”.