Los seguros del alquiler, una garantía bastante implantada en los mercados inmobiliarios más importantes del mundo, llegaron a España de forma generalizada hace tres años. Desde entonces han contribuido a impulsar fuertemente el sector por la garantía absoluta de cobro de la renta que ofrece a los propietarios, pero también por la facilidad de acceso a la vivienda para los inquilinos, ahora que los bancos ponen más exigencias a la concesión de avales bancarios.

Pero, además, los seguros del alquiler están consiguiendo bajar la morosidad del arrendamiento en España hasta mínimos históricos.

La gran ventaja de estas nuevas garantías del alquiler para los propietarios es que tienen el cobro de sus rentas aseguradas desde el segundo mes del impago. Esto ha animado a muchos a sacar sus inmuebles al mercado. El coste de los seguros es, además, muy competitivo en relación a la tranquilidad que aportan. El precio arranca del 2,5% de la renta; es decir, para un alquiler de 650 euros mensuales, el coste anual del seguro es de 199 euros. Un desembolso muy razonable.

 

Comparador de precios y coberturas

La transparencia de precios es, además, total. De hecho, existen comparadores entre los precios y coberturas de las cinco grandes aseguradoras especializadas en este tipo de pólizas: Mapfre, Caser, Arag, DAS y Mutua de Propietarios. Con la ayuda del comparador y el asesoramiento final, el consumidor siempre elige la póliza que mejor se adapta a sus necesidades.

En caso de impago, la aseguradora comienza a pagar al propietario a partir del segundo mes. El primer mes lo tiene cubierto por la fianza, ya que, aunque la fianza se destine a los destrozos, no lo necesita porque el propio seguro tiene cobertura de actos vandálicos. De hecho, en caso de desperfectos, los seguros cuentan con una amplia cobertura de hasta 3.000 euros. Los propietarios también tienen cubierta la defensa jurídica para poder recuperar el inmueble.

 

seguros del alquiler

 

Los seguros facilitan el acceso a la vivienda

Respecto a los inquilinos, los seguros del alquiler les están facilitando un mayor acceso a la vivienda, pues no dependen exclusivamente de los avales bancarios, a los que las entidades financieras ponen tantas exigencias.

Además, evitan que su dinero esté bloqueado, mejorando su liquidez. Por ejemplo, para un alquiler de 700 euros, el inquilino debe de consignar o pignorar en el banco el importe equivalente a la renta de cuatro meses, es decir, 2.800 euros. Una cantidad elevada en un momento con un mercado laboral inestable.

Otra ventaja muy importante para los inquilinos es la rapidez en la tramitación del seguro, ya que se realiza en un máximo de 24 horas y menos de 3 horas para casos urgentes.

Destacar también que el ratio de endeudamiento o porcentaje máximo de un sueldo que puede destinarse al alquiler para contratar el seguro es muy razonable: entre el 40 y el 45 por ciento del salario bruto.

 

Garantías muy asequibles y flexibles para todos

La vigencia de los seguros del alquiler es anual. Si dentro de ese periodo el arrendatario deja de pagar, la aseguradora abonará hasta que: 1) se acabe la cobertura máxima de 6, 9 o 12 meses, 2) el arrendatario abandone la vivienda o 3) el inquilino pague los meses que debe.

La renovación de las pólizas es automática. En caso de no querer continuar debe de solicitarse por escrito. Si se produjo el siniestro dentro del periodo de vigencia, la compañía seguirá pagando las rentas aunque no renueve.

En caso de que el inquilino se marche, debe de cancelarse la póliza y solicitar el extorno, es decir, la devolución de la parte de prima no consumida. O esperar a que entre un nuevo inquilino. En ese caso, debe de aportarse la documentación del posible nuevo inquilino para realizar un nuevo Estudio de Viabilidad. Si es positivo, se modificará mediante un suplemento sin coste alguno, siempre y cuando no hayan cambiado condiciones del seguro como los meses de coberturas o importe alquiler.