La tasación

Cuando solicitamos un préstamo hipotecario, una de las condiciones que la
entidad bancaria nos exige para concederlo es la tasación del inmueble. Veamos
en qué consiste.
Necesaria e inevitable. Así se podría definir ese largo y angustioso
proceso para un comprador como es la tasación. Son muchas las personas que
se enfrentan a la solicitud de una hipoteca sin saber en qué consiste una
tasación o cuáles son sus costes. Por eso, nunca está de más
aclararlo para evitar más de una sorpresa... o disgusto.
Qué es
Al solicitar un préstamo hipotecario y estudiar la cuantía que se
desea financiar, los bancos suelen establecer como uno de los límites principales
que dicho préstamo no supere un porcentaje sobre el precio de la tasación
de la vivienda (por lo general, el 80 o el 85 por ciento); sin olvidar que hoy existen
bancos que financian hasta el 100 por cien del valor de tasación.
Aunque esto puede sonar raro y confundir, la tasación no es otra cosa que
el estudio cualificado del valor de, en este caso, una vivienda a través
de su comparación con otras de la misma zona y tipología.
Quién la hace
Una sociedad especializada, designada generalmente por la entidad bancaria que se
ocupará de tramitar el préstamo, será la encargada de llevar
a cabo la tasación.
Un profesional perteneciente a esta sociedad visitará el inmueble para comprobar
los datos ofrecidos en la documentación que recibe y hacer su propio informe,
que tendrá validez legal.
El resultado de la tasación se plasmará en un certificado oficial
que determinará la continuidad o no del proceso del préstamo. Se conceda
el préstamo o no, el comprador deberá tener una copia de este certificado.
Cuánto cuesta
Porque hoy en día todo tiene su precio y porque a veces hay que hacer más
de una tasación, se debe tener en cuenta lo que ésta supone a nuestro
bolsillo. Normalmente el coste oscila entre los 90 y los 240 euros, aunque depende
de la vivienda.
La valoración, otra cosa
Si algo debe tener claro el comprador de una vivienda cuando solicita un préstamo
es que una tasación no es lo mismo que una valoración. En primer lugar,
ésta carece de validez legal ante cualquier organismo. Además, en
la tasación existe una inspección visual de la casa a través
de la figura de un tasador, proceso del que carece la valoración.